El informe ‘Educación para todos’ de la UNESCO coloca a España a escala mundial en el puesto vigésimo sexto atendiendo al Índice de Desarrollo en Educación (IDE). Este criterio de orden está compuesto por factores como el acceso a la educación primaria, el nivel de alfabetización de adultos, la integración de la mujer en la enseñanza o la permanencia de los alumnos en los centros educativos. A la cabeza de esta lista se encuentra Noruega perseguida por el Reino Unido en le puesto número trece o Bélgica en el número ocho. Otro estudio que se realiza a escala nacional, el informe PISA, mide la calidad de la enseñanza española reflejada en los alumnos de quince años que cursan tercero de la ESO a través de su nivel de lectura, su destreza matemática, entre otras capacidades, y que comparados con los demás países de la UE sitúan a España como el país 35 entre 57 de los evaluados. Estos resultados obtenidos en diversas pruebas medidoras de la calidad educativa de los institutos y colegios españoles no se pueden interpretar nada más que como un verdadero fracaso del sistema educacional de España. Esta situación reflejada mediante dichos resultados ha creado un debate crítico en busca de su causa. Las preguntas que acometen continuamente a la educación son, por ejemplo, cuál es la verdadera diferencia entre el método educativo español y el de los países que en estos informes quedan por encima de España o cuáles son las medidas que fomentarían la mejora de las capacidades de los alumnos españoles. Para encontrar una respuesta útil a tal conflicto, un buen camino sería hacer un gran análisis de los sistemas educativos europeos. Esta ambiciosa tarea conlleva una enorme dificultad y sería prácticamente imposible abarcar todas las características de otros sistemas educativos a nivel del detalle. Por lo que, este análisis se podría llevar a cabo gracias a las experiencias de gente que conociendo la educación española al estar en contacto con ella y trabajando como parte de ella, han salido al extranjero a visualizar otras formas de enseñanza que a través de sus ojos eran comparadas con la propia y han formado una opinión al respecto que se acercaría mucho a la solución que se busca actualmente en la educación.
Carmen Echevarría, exprofesora del instituto Camilo José Cela, fue la precursora de un proyecto que aunque menos conocido que las becas Erasmus, en esencia guarda muchas similitudes con este último y permite a alumnos de secundaria y bachillerato familiarizarse con el ámbito europeo conociendo a muchas y diversas culturas, es el denominado proyecto Comenius. Las bases de este proyecto fueron la colaboración de varios países – en este caso: Suecia, Bélgica, Alemania y Turquía - para profundizar en un tema actual que presente algún tipo de relevancia, en este caso las Energías Renovables y el Medio Ambiente, y acabar concienciando a los participantes de la importancia de dicho tema. Sin embargo, la finalidad que subyace tras esta gran excusa es el conocimiento de otras culturas en aras de que los alumnos y los profesores, por supuesto, interaccionen con otros profesionales y estudiantes que presentan diferentes maneras de observar la realidad, por lo que la verdadera intención de este proyecto es la comunicación intercultural. Gracias a proyectos como este se pueden observar las diferencias personales y académicas causadas por un sistema educativo u otro, por tanto, la opinión de esta ex-profesora tendría mucho que ver con el giro que debería tomar España para alcanzar a estos países que a nivel de desarrollo educativo se encuentran en una posición bastante superior. A través de esta experiencia y sus viajes a otros países como Inglaterra, Carmen Echevarria ofrece su opinión alegando que los profesores en España no reciben una buena formación de carácter práctico y que en muchas ocasiones la experiencia es la que dicta las decisiones que son tan importantes para los alumnos tomadas por los profesores, por tanto, no se establece un criterio objetivo de comportamiento de los profesores y estos deciden de manera subjetiva, que no siempre es la correcta, su manera de enseñar. Este problema que subsanaría probablemente la mayor parte del fracaso escolar se podría solventar creando una institución de formación de profesorado como la existente en Inglaterra, de tal manera que se otorgara unas capacidades prácticas a los profesores para que pudieran realizar su trabajo de una manera más efectiva.
Por otra parte, Ana Isabel Sánchez, profesora durante este curso académico del instituto, se embarcó en el proyecto, lo que le permitió pasar dos años en Chicago (EEUU) y empaparse así tanto de la cultura estadounidense como de su educación. Las diferencias que encontró más representativas entre estas dos tan diferentes maneras de actuar fueron entre otras las mentalidades del profesorado y del alumnado con respecto a la educación que se les estaba ofreciendo, por ejemplo, los programas de aprendizaje de idiomas dirigidos hacia padres extranjeros eran llevados a cabo por el propio colegio y de esa manera hacían que el contacto entre padres y profesores fuera más cercano, también le resultó chocante la mentalidad respetuosa de los alumnos y los padres hacia la figura del profesor, a esto añadió la gran cooperación llevada a cabo entre los propios profesores del instituto ofreciéndose entre ellos ideas que pensaban que mejorarían las clases y, por consiguiente, la enseñanza a los alumnos.
Por todo esto, sería necesario un gran cambio en la educación actual de España que fuera capaz de disipar los fallos cometidos en la educación tanto de profesores, como de alumnos y de padres, y aunar las posibles mejoras, que podrían derivar de un estudio más profundo de las diferencias encontradas útiles en otros sistemas educativos como las nombradas en este artículo, para crear un nuevo organismo educativo que dejara atrás los malos resultados que se observan en la vida académica actual de los estudiantes españoles.
El proyecto Comenius fue promovido y apoyado por el centro.
ResponderEliminarSe inició el curso 2007/08 y los intercambios se realizaron durante los cursos 2008/09 y 2009/10. El coordinador del proyecto fue el profesor D. Joaquín Camprodón y el equipo de profesores y profesoras que participó, con muchísimo esfuerzo y dedicación, además de la citada Dña.Carmen Echevarría, fueron Dña. Carmen Ribagorda y D. Ángel Romero.
Fdo.: Eduardo de Bergia Cervantes